Las acelgas, bien cortadas, y las habichuelas, se ponen a hervir en agua fría; ya medio cocidas, se añaden los pedacitos de patata. En una sartén se sofríe el tomate; ya sofrito, se echa una cucharadita de pimentón y se vierte todo a la cazuela donde hierven las habichuelas y las acelgas. Se deja hervir hasta que todo esté cocido y se echan los caracoles, previamente limpios y engañados, a los diez minutos se pone la sal, el azafrán y un pellizco de pimienta negra, se rectifica de agua y se pone el arroz (que cueza 15 o 18 minutos), procurando que no quede muy caldoso, sino un caldo trabado. |